martes, 17 de noviembre de 2009
fuck, joder, fuck...
No es posible hacer seis cosas a la vez. Lo se, lo he comprobado.
Estoy totalmente perdida. No es que solo lo vea todo blanco o negro, no, también hay gris... casi más oscuro que el propio negro, joder.
¿Autoestima? ¡Sí, mucha!
¿Alguien ha notado la ironía? Genial.
No he estudiado nada de nada. Pero al menos tengo los capitulos 13 y 14.
Joder! ¿Y el tema 7 de Geografía? Nada, antes del recreo a pijo sacao a la fotocopiadora, sin más.
Joder, qué día. Ya está siendo malo antes de acostarme y levantarme. Que mierda.
domingo, 15 de noviembre de 2009
Breakthrough.

Pero el destino nos tiene preparadas muchas lecciones para que recapacitemos y pensemos en qué es lo que realmente merece la pena que ocupe nuestros pensamientos e inquietudes…
Discutimos a cada rato con tal de llevar la razón en nimias tonterías que no tienen importancia y criticamos a la gente por el simple hecho de hacerlo.
¿Crees que pensando en ese pasado, que pasado es, lograrás cambiarlo?
La respuesta es no, entonces, ¿por qué malgastas tantos pensamientos que podrías emplear en el presente que vives ahora?
Y el futuro, ¿cuántas veces gastas tu tiempo en pensar en él? ¿Crees que si piensas y planeas lo que ocurrirá mañana o dentro de unos meses estás consiguiendo algo? Todo podría cambiar en unos segundos y lo que habrías planeado para ese futuro se irá al traste… ¿Qué harás? ¿Volverás a malgastar tiempo planeando de nuevo?
Lo ideal sería disfrutar el "ahora" de cada instante al máximo, sin pensar en lo pasado ni en lo futuro, simplemente viviendo y haciendo lo posible porque tu "ahora" sea una experiencia positiva que te abra las puertas a un futuro mejor y que puedas recordar ese futuro con alegría cuando ya sea pasado. Así no tendrás que preocuparte por el qué podrías haber hecho o no, sin dudar, ya que sabes que lo has aprovechado en hacer cosas que realmente deseabas hacer, que disfrutaste de cada segundo hasta de las cosas más simples que tenías a tu alrededor y siempre procurando no dañar a nadie.
¿Alguna vez te has fijado en que si cambias tu perspectiva de ver las cosas que te suceden cambia todo a tu alrededor?
Quizás alguna vez viste todo negro, pero, de repente, encontraste un resquicio blanco y te aferraste a él haciendo que lo que antes parecía completamente negro se convirtiese en mezcla de negro y blanco y, aunque fuese una experiencia nefasta como parecía desde un principio, lograste aprender de ella, encontrar el lado positivo, salir de ese pequeño bache y ver brillar la luz…
¿A que no era tan negro como creías, eh?
Quizás estés en el grupo de los que siguieron viéndolo negro, no encontraron ese resquicio de luz y aún te estés lamentando por aquel episodio de tu vida…
Siempre hay un resquicio esperándote a que lo descubras, todo tiene solución, sólo tienes que abrir bien los ojos, observar la situación y encontrar la serenidad suficiente para mejorarla. Y aprender, siempre se trata de aprender, aunque a veces la lección sea tan difícil como lo es la vida misma, que nos está enseñando día tras día y apenas nos hemos dado cuenta de ello.
Obsérvala, vívela y aprende de ella, es tu mejor maestra.
sábado, 14 de noviembre de 2009
I need the exit, I need the Game Over.
Y tampoco que una persona que se compadece de sí misma.
Aunque sea lo que Hikari lleva haciendo durante muchos años en la soledad y el silencio de su alma. Porque cree que debería ser capaz de sentir sin necesidad de empujar el destino, cosa que no quiere/puede hacer.
Pero tranquilos todos. Lo tiene asumido. Será feliz. O al menos, lo intentará.
No es que se sienta inferior. Solamente es realista. A veces, una realista aplastante. Pero soñando con principes azules o Romeos, no va a conseguir nada. Ya es hora de despertar. A su edad y seguir soñando con eso... es una estupidez que solo cometería una estúpida. Como ella.
No sabe si eso la llevará a algo más que a llorar o frustrarse, pero es así cuando me da por sentir.
Y piensa en esto ahora porque ve la felicidad a su alrededor, pero no es capaz de sentirla. Y eso es lo más triste que te puede pasar. Según Hikari, por experiencia propia.
Dime cómo vuelvo a empezar.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Volver a empezar.
Dime como hacer para olvidar mi error.
Y cómo aceptar que hoy estás con alguien
y que no quieres seguir...
que te hago sufrir.
¿Dime cómo hacerte olvidar?
¿Dime cómo hacerte borrar?
Todo lo malo que te di.
¿Dime cómo vuelvo a empezar?
Lo peor de todo es que el culpable soy yo.
No hay prueba más dura que asumir una equivocación.
Me dejé llevar y la cara oculta de mi vida salió...
rompiendo tu corazón.
Te juro que no me perdono el no hacerte feliz,
como ahora es otro el que te abriga,
el que te hace sonreir.
Parece que si me levanto volveré a caer.
Que ya no encuentro salida.
Infinitamente siempre. Las cosas cambian. Cambian Mucho.
No podemos perdirle al destino que tenga piedad, ni que cambie.
Somos los seres humanos los que tenemos la capacidad para hacerlo diferente.
Somos nosotros los que tenemos la facultad de corregir nuestros errores.
Somos los hombres los que somos capaces de arriesgar la vida para construir un futuro.
Arriesgar la vida es desafiar al destino.
Eso es, en resumen, VIVIR.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Entes y seres. ¿Ideas o realidades?
- Podría pasarme toda la vida frente a ti y sobrevivir solo contemplándote como estoy haciendo ahora. – murmuró él.
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Debería estar estudiando, vale, sí, lo sé. Pero estos dichosos griegos, como no tenían otra cosa mejor que hacer porque todavía no se había inventado el fútbol, pues pensaban demasiado. Y ahora me están haciendo pensar a mí.
A ver, ¿por qué los humanos tenemos cierta tendencia masoquista a complicar las cosas más de lo que en realidad son? Porque vamos, parece que nos gusta torturarnos pensando más de la cuenta
Será precisamente porque somos humanos...
Y porque somos humanos y estúpidos, la esperanza es lo último que perdemos.
Quizá porque soy humana y estúpida, sigo con la esperanza de (aprobar) salir adelante.
martes, 10 de noviembre de 2009
La vida pirata la vida mejor.
Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.
Navega, velero mío
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.
Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.
Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pechos mi valor.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
A la voz de "¡barco viene!"
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá; en su propio navío
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.
Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
domingo, 1 de noviembre de 2009
Believe In.
El cielo está cubierto de nubes negras como el asfalto, sin dejar apenas un huequecito por donde la luz pueda entrar.
Luz y oscuridad. Oscuridad y luz. Opuestos y complementarios. Y ambos necesarios.
El agua golpea las ventanas con fiereza. Parece que alguien está enfadado y gritando contra el mundo. Bueno, no es de extrañar.
Creo que estos cambios de clima no me benefician en lo absoluto. Me duele el cuerpo. Y además, eso me inspira miedo, pues nunca antes me había pasado esto.
Oh, claro, lo olvidaba. Nada volvería a ser lo mismo después de este (más que olvidable) verano.
No quiero unirme a la lluvia. No quiero llorar.